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lunes, 26 de agosto de 2013

Secretario general del Sica agiliza ingreso de República Dominicana a ese organismo

Secretario general del Sica agiliza ingreso de R.Dominicana a ese organismo
           Hugo Martínez Bonilla, secretario general del Sica

El secretario general del Sistema de Integración Centroamericana (Sica), Hugo Martínez Bonilla, visitó República Dominicana para dar seguimiento a la incorporación de pleno derecho de ese país en el organismo regional, según informó hoy la Cancillería local en un comunicado.
El organismo dijo que Martínez Bonilla mostró su interés en apoyar a República Dominicana en la culminación del establecimiento del marco jurídico de forma simple y expedita, a fin de que sea validado por los demás países miembros de Sica en la próxima reunión de cancilleres.
Tras este proceso, el país caribeño será reconocido como miembro pleno de Sica por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la Organización de Estados Americanos (OEA).
En ese sentido, Martínez Bonilla presentó la propuesta de hoja de ruta a seguir en el proceso de incorporación del país, de cara a la presidencia pro témpore del sistema, a ser ostentada por República Dominicana a partir de enero de 2014, así como la coordinación de los trabajos de la Secretaría de Integración Social (Sisca), ya que corresponde al país proponer su secretario ejecutivo para el período 2013-2016.
La Cancillería dominicana dijo que esta es la primera visita al país que realiza Martínez Bonilla en su condición de secretario general de Sica, posición que asumió el 1 de julio pasado, tras dejar sus funciones como ministro de Relaciones Exteriores de El Salvador.
El encuentro de Martínez Bonilla con funcionarios dominicanos se produjo en continuidad a la decisión de la XLI Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno del Sica, celebrada el 27 de junio de 2012, de la cual emana la Resolución donde se acuerda el reconocimiento de República Dominicana como miembro de pleno derecho de ese organismo centroamericano. EFE

sábado, 24 de agosto de 2013

Miles de personas celebran el 50 aniversario del histórico discurso de King

“Yo tengo un sueño”, pronunció King flanqueado por la gigante escultura del presidente Lincoln. “Sueño que mis cuatro hijos vivan algún día en una nación donde no serán juzgados por el color de su piel sino el contenido de su carácter”.
 “Yo sueño con un día en el que allí en Alabama los niños negros y las niñas negras puedan unir sus manos con niños blancos y niñas blancas como hermanos y hermanas”.



Martin Luther King saluda desde la escalinata del Monumento a Lincoln antes de su discurso, el 28 de agosto de 1963. / - (AFP)
Miles de personas se concentran en Washington para conmemorar el 50 aniversario del histórico discurso ofrecido por Martin Luther King, líder del movimiento por los derechos civiles, en el National Mall de la capital. Numerosas organizaciones de todo el país han convocado una llamada nacional a “Reclamar el Sueño”, en honor al “I have a dream” que pronunció King en la escalinata del monumento a Abraham Lincoln y que ya han quedado grabadas en la memoria colectiva como reclamo de justicia e igualdad.
La marcha, que sigue el mismo recorrido que la que en 1963 congregó a más de 200.000 personas, cuenta con la presencia de los principales líderes de la lucha por los derechos civiles y representantes políticos, así como la participación del hijo mayor del reverendo, Martin Luther King III. El próximo miércoles, una concentración más pequeña pondrá fin a las celebraciones con la intervención del presidente estadounidense, Barack Obama, desde el mismo lugar desde el que King se dirigió a un mar de activistas que vieron en su discurso la reivindicación de un movimiento pacífico que dio una lección al mundo.
“Yo tengo un sueño”, pronunció King flanqueado por la gigante escultura del presidente Lincoln. “Sueño que mis cuatro hijos vivan algún día en una nación donde no serán juzgados por el color de su piel sino el contenido de su carácter”. Su poderosa oratoria, forjada tras años de labor como reverendo y después también como activista, marcó el latido del discurso, interrumpido por los aplausos de los miles de asistentes. “Yo sueño con un día en el que allí en Alabama los niños negros y las niñas negras puedan unir sus manos con niños blancos y niñas blancas como hermanos y hermanas”.
Aquella marcha fue convocada en el centenario de la Proclamación de Emancipación que liberó a los esclavos. King, como los numerosos activistas que intervinieron antes que él, habían llegado a Washington sin embargo para contarle a la nación que su libertad no era completa. Estos días, 50 años después, numerosos eventos celebran los avances logrados hasta ahora, incluida la elección del primer presidente afroamericano de la historia de Estados Unidos, pero recuerdan también que el sueño no ha acabado de cumplirse.
Entre los participantes estarán los familiares de Trayvon Martin, el joven afroamericano que murió por el disparo de un vigilante, George Zimmerman, el año pasado. Defensores de los derechos civiles han reivindicado que este caso es un ejemplo de que el racismo, la discriminación y los prejuicios siguen presentes en la sociedad estadounidense. También hablarán descendientes de Emmett Till, un joven negro de 14 años que fue secuestrado y linchado por haberse dirigido a una mujer blanca en un restaurante.
La muerte de Till inspiró a decenas de activistas en los años 60 que poco a poco se fueron uniendo a manifestaciones y actos de protesta no violentos, liderados por King, como las sentadas en restaurantes segregados, el boicot al sistema público de transportes provocado por el valiente gesto de Rosa Parks -se negó a ceder su asiento en una zona para blancos- o las marchas por la libertad en diferentes Estados sureños.
“Esta es la esperanza con la que regresaré al Sur”, dijo King aquella tarde de agosto ante miles de rostros que contemplaban por primer al líder de la lucha por la igualdad. “Con esta fe podremos excavar de la montaña una piedra de esperanza. Con esta fe podremos trabajar juntos, rezar juntos, sufrir juntos, ir a la cárcel juntos, defender la libertad juntos, sabiendo que un día seremos al fin libres”.
Desde este sábado hasta el discurso de Obama el próximo miércoles, cuando también conmemorarán las palabras de King los expresidentes Bill Clinton y Jimmy Carter, los organizadores esperan compartir con una nueva generación de estadounidenses el valor de los derechos civiles, la justicia, la igualdad y la pugna por ideales como los defendidos por King.

“Me puse el casco y salí en moto por Brasilia”, revela Dilma Rousseff


La presidenta de Brasil rodeada por su servicio de seguridad. / Jorge Adorno (REUTERS)

 La presidenta brasileña se pasea por la capital para huir del protocolo y tomar contacto con la realidad del país.

Por Juan Arias. Rio de Janeiro. El País España
 

A la presidenta brasileña Dilma Rousseff, del izquierdista Partido de los Trabajadores (PT), le entraron de repente ganas de salir por las calles de Brasilia, para sentirse libre unos momentos. Y lo hizo en moto. A escondidas. “Me coloqué el casco y salí corriendo en moto”, reveló la mandataria al ministro de Minas y Energía, Edison Lobão, que pensó que se trataba de una broma. Era cierto y lo cuenta esta mañana el diario Folha de São Paulo.
Lo que nadie aún ha podido saber es si Dilma fue de paquete o condujo ella misma. Esta última posibilidad es poco probable porque el departamento de Presidencia ha confirmado que ella no tiene permiso para conducir ese tipo de vehículos.
La escena podría haber sido complicada: un guardia de tráfico para a la Presidenta y le pide el carnet. Ve que se trata de Dilma y se echa a temblar. Es pura ficción.
Lo cierto es que, encerrada en su castillo de oro, la exguerrillera que lucha por recuperar la popularidad perdida durante las protestas callejeras del pasado junio contra el Gobierno, quiso hacer “a la Papa Francisco”, una escapada por las calles de la capital.
“Ni él lo supo”, contó Dilma al ministro refiriéndose a Marcos Antônio Amaro, jefe de seguridad de Presidencia que estaba presente en la conversación. Eso es lo que ella se creía, pues Amaro contó a su vez: “Sí lo supe y mandé que la acompañasen”. Le explicó a Dilma que, al saber que se había fugado, mandó a un equipo seguirla a distancia para no robarle la aventura.
La presidenta describió lo que sintió durante su paseo por la ciudad: “El placer de saborear los aires de Brasilia”. Era más bien un eufemismo, estos días la capital pasa por momentos extremos de sequía y la humedad alcanza niveles saharianos. Pero ella fantaseó con sentir el aire fresco al salir del palacio presidencial.
Como recuerda Valdo Cruz en Folha, los gobernantes, aprisionados por el poder que les rodea, “acaban olvidándose hasta de cómo se abre una puerta con las propias manos”. El ministro Lobão, orgulloso de la confidencia de su jefa, se atrevió a regañarla como un padre a una hija rebelde: "No puede preocuparse sólo de usted, sino de 200 millones de brasileños”. Dilma le agradeció la preocupación y respondió: “Ministro, la vida está llena de riesgos. Todo lo que hacemos en la vida comporta riesgos”. El Papa Francisco, a su paso por Brasil, contagió con sus travesuras y escapadas a la mismísima presidenta.

viernes, 23 de agosto de 2013

Reagan y Bush ofrecieron su apoyo a Nixon durante el caso 'Watergate'


El presidente Nixon señala las transcripciones de las cintas mientras anuncia su entrega a la justicia. Dimitiría cuatro meses después. / AP
 
         Las grabaciones coinciden con los años del escándalo de Watergate

         Por Cristina F. Pereda. Washington 22 de agosto 2013. El país España


El presidente Richard Nixon acababa de dirigirse a la nación para tratar el escándalo ‘Watergate’, el caso que acabaría forzando su dimisión. Aquel 30 de abril de 1973, el mandatario republicano se encontraba en el Despacho Oval de la Casa Blanca acompañado de su hija y su yerno atendiendo llamadas. Entre los líderes que le comunicaron su apoyo se encuentran el entonces máximo responsable del Partido Republicano, George H. W. Bush, y Ronald Reagan, ambos futuros presidentes.
Los Archivos Nacionales de Estados Unidos publicaron este miércoles 340 horas de grabaciones de la Administración Nixon, que registraron conversaciones telefónicas y reuniones en los despachos de la Casa Blanca entre febrero de 1971 y julio de 1973. Desde su primera publicación en 2007, las cintas se han convertido en una ventana abierta a las negociaciones y el trabajo del único presidente que ha dimitido en la historia de EE UU.
“Sólo quiero que sepas que hemos visto el discurso y mi corazón está contigo”, le dijo Reagan a Nixon pocas horas después de su histórica intervención. “Me imagino lo que ha debido ser esto, todos estos días, y lo que debes estar pasando. Puedes contar con nosotros. Todo esto pasará”. La conversación con Bush fue otra. El entonces presidente de los republicanos compartió el “orgullo” que sintió viendo el discurso, oportunidad que Nixon aprovechó para criticar a los comentaristas de televisión: “Al infierno con ellos”, contestó.
Nixon fue el último presidente en grabar sus conversaciones en la Casa Blanca, una práctica que mantuvo oculta a muchos de sus asesores pero que terminó revelando su esfuerzo para cubrir la relación entre su Administración y el robo en la sede del Partido Demócrata en el edificio Watergate de Washington. Todas ellas -salvo 700 horas que todavía permanecen en secreto por cuestiones de seguridad- están disponibles en la página web de los Archivos Nacionales junto con 140.000 páginas de documentos oficiales.
Si trabajamos juntos, podemos cambiar el mundo”, le expresó Nixon al líder soviético Leonid Brezhnev
El último conjunto de cintas cubre un período en el que la Administración Nixon estaba inmersa en el escándalo ‘Watergate’ al mismo tiempo que intentaba relanzar las relaciones diplomáticas con la Unión Soviética y China. “Si trabajamos juntos, podemos cambiar el mundo”, le expresó Nixon al líder soviético Leonid Brezhnev durante su reunión en el Despacho Oval el 18 de junio de 1973.
“Así es como me planteo estas conversaciones. Debemos reconocer, los dos, que lideramos las dos naciones más poderosas del mundo y que, a pesar de que tendremos diferencias en las negociaciones, es esencial que nuestros dos países, siempre que sea posible, trabajen juntos”, dice Nixon.
Entre las grabaciones que han visto la luz esta semana también se encuentra la conversación entre Nixon, sus asesores y Henry Kissinger. Dirigiéndose a éste, el presidente estadounidense asegura que “tenemos que sobrevivir”, en referencia al escándalo ‘Watergate’. “Quién demonios va a poder hablar si no con Brezhnev?”
Pero además de lidiar con ambiciosas gestiones diplomáticas desde la Casa Blanca, Nixon intentaba contener el avance del escándalo Watergate. El mismo día que el presidente se dirigió a los ciudadanos, tres de sus asesores, incluido el Fiscal General, acababan de dimitir. Pero él aseguró a los estadounidenses que desconocía cualquier conexión entre su administración y el robo en la sede demócrata.
En conversaciones posteriores con Charles W. Colson, su asesor especial en la Casa Blanca, quiso asegurarse de que éste no hablara de la operación contra los filtradores de información: “Contestas que estabas protegiendo la seguridad nacional”, le indica el presidente. Colson acabaría declarándose culpable por obstrucción a la justicia y cumplió una condena de siete meses de cárcel.

jueves, 22 de agosto de 2013

La OEA apoyará al Gobierno en las áreas de seguridad, educación y desarrollo


La representante de la Organización de los Estados Americanos(OEA) en la RD ,Araceli Azuara Ferreiro, se reunió con el presidente Danilo Medina y de inmediato ofreció al Gobierno el apoyo del organismo internacional.

Tras su salida del despacho presidencial, la dama explicó que la OEA está interesada en seguir contribuyendo con el Gobierno dominicano en materia de seguridad, educación y desarrollo, entre otros temas puntuales.

Calificó el encuentro con el mandatario de productivo, “ya que vamos a trabajar juntos, vamos hacer muchas cosas juntos y espero que la OEA sea instrumento que pueda contribuir al trabajo que el presidente Medina está haciendo”.

Refirió que también transmitió un afectuoso saludo enviado por el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, al jefe de Estado dominicano.

Hoy se celebra el Dia Mundial del Folclore

La UNESCO declaró el 22 de agosto como el Día Mundial del Folclore, fecha elegida en recuerdo de aquel 22 de agosto de 1846, cuando el arqueólogo británico William G. Thorns publicó en la revista londinense 'Atheneum' un carta en la que utilizó por primera vez el término 'folklore'.

La palabra "folklore" etimológicamente deriva de "folk" (pueblo, gente, raza) y de "lore" (saber, ciencia) y se designa con ella el "saber popular".

En Argentina, esta fecha coincide con el aniversario del nacimiento de Juan Bautista Ambrosetti (1865-1917), considerado como el 'padre de la ciencia folklórica'.

El folklore es la expresión de un pueblo que abarca las tradiciones, leyendas, costumbres, música, danza, entre otras manifestaciones. Es el folklore una de las particularidades que permiten ditinguir una cultura de otra.

En 1887 el folklorista inglés Houme, uno de los fundadores de la "Folklore Society", definió al folkore como 'la ciencia que se ocupa de la supervivencia de las creencias y de las costumbres arcaicas en los tiempos modernos'.

miércoles, 21 de agosto de 2013

Brasil ya no será el mismo, ¿será un país mejor?

 Por Juan Arias. 19 de agosto el País España
 
 La sociedad brasileña ha decidido, con su despertar de protestas, que el país ya no será el mismo. ¿Será mejor? En un debate televisivo de Globo News Painel, dirigido por el veterano periodista William Vaak, tres analistas políticos -entre ellos Roberto Da Mata considerado el mayor antropólogo brasileño- no se atrevieron a profetizar cómo será Brasil después del “despertar de la sociedad”.
Hay consenso en que ya no será igual, después de una toma de conciencia ciudadana que ha decidido que no solo quiere más, sino que también y sobre todo quiere algo mejor.
La esperanza de los que no renuncian a la democracia como único camino de desarrollo humano y económico, capaz de mantener la paz y el bienestar, es que la sociedad no está exigiendo un cambio de régimen, sino que aboga por un sistema que sea real y no virtual. Una democracia que sea gestionada no solo por los políticos, sino por todos.
Si se exceptúan los pequeños grupos radicales y extremistas que cada día actúan con violencia en las calles de algunas ciudades, la sociedad que en junio se echó a la calle no está anatematizando a los partidos; no pide la vuelta de los militares ni predica la anarquía.
Al mismo tiempo, esa sociedad vive un gran dilema que fue también tema del debate televisivo. Por una parte, reconoce que no se siente representada por los actuales políticos y partidos inmersos en escándalos de corrupción, que dejan poco o ningún espacio a una democracia participativa. Políticos que viven tranquilos disfrutando de un exceso de privilegios que la calle ya no acepta, como no acepta la impunidad de que han gozado hasta hoy. De ahí que crezca una cierta violencia, esta vez no real sino simbólica, como el entierro simbólico que los profesores de Río hicieron días atrás del gobernador del Estado, Sergio Cabral.
Los políticos han entendido que la sociedad abriga la sensación de no sentirse representada por ellos y tienen miedo. Y ese miedo les está llevando a evitar un enfrentamiento con los grupos
violentos que la sociedad rechaza. Y les deja actuar sin usar con ellos la fuerza de la ley.
¿Cómo salir de ese dilema? ¿Cómo cambiar a los políticos y a los partidos por los que la sociedad no se siente representada sin herir gravemente el sistema democrático que no puede, hoy por hoy, existir sin la mediación política?
La solución no será fácil, pero los brasileños deberán encontrarla. Dentro de un año, el país irá a las urnas para elegir al presidente de la República y al nuevo Congreso. Y podrá ser en esas urnas donde se revele la verdadera envergadura de la protesta. 
Los políticos y los partidos lo saben y se muestran inquietos. Gobierno y Congreso están prometiendo a los ciudadanos más cosas que nunca. Por ahora son solo promesas. La sociedad espera.
Es posible que la presidenta Dilma Rousseff vuelva a ser reelegida, aunque a este punto difícilmente en la primera vuelta como ya se daba por seguro antes de las protestas. En ese caso, el Partido de los Trabajadores (PT) seguiría otros cuatro años en el poder completando 14 años de gobierno. O bien podría haber una sorpresa, difícil de vislumbrar en este momento.
Lo que es indudable es que suba quien suba las escaleras del palacio presidencial y llegue quien llegue al Congreso, ya no podrá gobernar como hasta ahora. La sociedad ha dicho no a una cierta forma de actuar de la clase política en general, ya que toda ella se ha visto involucrada en escándalos de corrupción. Si el PT continuase en el poder, ya no podría hacerlo como en estos años en los que ha aportado importantes cambios en el país -entre ellos el haber dado viabilidad a millones de pobres que vivían en la sombra, invisibles y resignados- pero sin conseguir completar las grandes reformas que exige la sociedad.
El PT no supo o no pudo, por los condicionamientos del sistema de alianzas políticas, hacer ciertas reformas que conducirían al país a una democracia más madura: la reforma política, la fiscal, la de la Seguridad Social, la de la educación y la reforma del modelo económico, ya que el actual impidide al país crecer según sus posibilidades y no brinda a los ciudadanos una calidad de vida que corresponda a la imagen global del país.
Para ello, el mundo político debería arrancar la corrupción política y empresarial que corrompe a las instituciones y que aparece cada día más generalizada.
Brasil ha dado un salto en su conciencia: quiere y puede ser un país mejor. Y todo hace pensar que ya no se resignará a dejar que las cosas queden como antes, aunque los políticos puedan dar la ilusión de que todo cambiará.
Brasil ha dejado de creer en las promesas. Se ha hecho adulto. Quiere hechos concretos y los quiere ya. La palabra la tienen ahora los políticos. Sin ellos la democracia no resistirá, pero tampoco lo hará si cierran los ojos a lo que la gente está exigiendo, salga o no salga más a la calle. La catarsis ya ha ocurrido. Ahora la sociedad solo espera la respuesta a la carta que ha enviado al poder.