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viernes, 6 de septiembre de 2013

El G20 cierra la cumbre de San Petersburgo dividido por la crisis siria


 Obama no cede a la presión rusa ni a las llamadas a la diplomacia de la ONU y la Unión Europea
La cumbre del G-20 en San Petersburgo no ha servido para acercar a las grandes potencias respecto a la crisis Siria. EE UU, Francia, Turquía y Reino Unido son partidarios de un ataque militar contra el régimen sirio de Bachar el Asad. La coalición liderada por Washington considera que el régimen es el responsable del ataque con armas químicas que el pasado 21 de agosto mató en el este de Damasco, según la inteligencia estadounidense, a 1.429 civiles, 426 de ellos niños. En el lado opuesto, Rusia y China, miembros permanentes y con derecho de veto en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, rechazan una respuesta militar debido a que no consideran probado “de manera independiente” que El Assad sea el responsable de la matanza.
Estas eran las posiciones antes de que los líderes de los grandes del globo llegaran a la antigua capital imperial rusa, y en ese mismo punto han permanecido. El presidente Obama no ha cedido a la presión rusa ni a las llamadas a dar una oportunidad a la diplomacia del secretario general de la ONU Ban Ki-Moon y la Unión Europea. EE UU y sus aliados tampoco consideran relevante para iniciar el ataque conocer el resultado de los análisis obtenidos sobre el terreno por los inspectores de Naciones Unidas porque su mandato se limita a determinar si se ha recurrido a armamento químico, no quién ha sido el responsable, el punto central en discusión. El enviado de Naciones Unidas a Siria, Lakhdar Brahini, se ha mostrado duro esta mañana con Washington al afirmar que ningún Estado tiene el derecho de "tomarse la justicia por su mano" y llevar a cabo acciones militares sin la aprobación del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
Obama y su homólogo ruso, Vladimir Putin, permanecieron alejados tras la larga cena de ayer. “Ha habido una discusión con una clara separación en el grupo”, una fuente del G20 ha confirmado a la agencia Reuters. Miembros de la delegación japonesa hablan de “un intercambio de opiniones francas” sobre Siria, lo que transmite la incapacidad para encontrar un terreno sobre el que acercar posiciones entre Washington y Moscú.
El enviado de Naciones Unidas a Siria, Lakhdar Brahini, afirma que ningún país tiene derecho a "tomarse la justicia por su mano"
En la rueda de prensa posterior a la cumbre, Putin ha reconocido que hubo una discusión con Obama sobre el tema sirio. El presidente de EE UU, por su parte, ha agradecido el apoyo del presidente francés, François Hollande, a la hora de defender una intervención en el país árabe. Mientras, el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, ha afirmado que "casi todos los líderes [del G20] han expresado que una operación contra Damasco es extremadamente necesaria".
Además, el presidente chino, Xi Jinping, se ha alineado con Rusia sin matices. Xi transmitió a Obama que para resolver el problema sirio solo cabe hallar una resolución política y no recurrir a un ataque militar, según informa la agencia oficial china Xinhua. “Una solución política es la única opción correcta para la crisis siria, un ataque militar no puede resolver las raíces del problema”, afirmó Xi.
El president chino, Xi Jinping, se ha alineado con Rusia sin matices
No obstante, Obama ya ha decidido atacar. Según The New York Times, el presidente ha ordenado al Pentágono elaborar una lista de potenciales objetivos para que la operación sea efectiva. La inteligencia estadounidense ha trasladado que El Asad ha estado trasladando tropas y equipamiento para utilizar armas químicas mientras el Congreso debate autorizar la operación.
La imposibilidad de contar con el aval del consejo de Seguridad de Naciones Unidas para llevar a cabo el ataque, ante la negativa de Moscú y Pekín, ha llevado Obama ha concentrar sus esfuerzos legitimadores en su propio país. El 30 de agosto el presidente anunció la decisión de buscar la aprobación del Congreso para atacar Siria.
Aunque la crisis siria ha acaparado los titulares de la cumbre, el presidente ruso ha dedicado gran parte de su alocución final al objetivo inicial de la reunión: definir el futuro económico en un mundo en el que la recuperación de Europa y EE UU va más lenta que lo previsto y donde la expansión galopante de los mercados emergentes parece haber perdido ritmo.

jueves, 5 de septiembre de 2013

Estados Unidos explicará a Brasil el espionaje de la NSA pero no se disculpará


El presidene Obama en las reuniones del G20 en San Petersburgo, Rusia. / JEWEL SAMAD (AFP)

Por Cristina Pereda Washington

Estados Unidos explicará a las autoridades brasileñas el funcionamiento de los programas de espionaje de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA), pero no presentará una disculpa como le exigen. La revelación de una supuesta intromisión de la agencia de inteligencia estadounidense en las comunicaciones del gobierno de Dilma Rousseff llevó a su responsable de exteriores a exigir una disculpa por escrito al presidente estadounidense, Barack Obama, y amenaza con suspender la visita de la mandataria brasileña a Washington el mes próximo.
“Queremos asegurarnos de que los brasileños entienden exactamente cuál es la naturaleza de nuestras estrategias de inteligencia, aseguró este miércoles el viceconsejero de Seguridad Nacional de Obama, Ben Rhodes, a bordo del avión presidencial. Rhodes evitó responder si pedirá perdón a Rousseff. “Hacemos labores de inteligencia como prácticamente todos los países del mundo. Si hay alguna preocupación a la que podamos responder, mientras cumplamos con los requisitos de nuestra seguridad nacional, lo haremos dentro del marco de la relación bilateral”.
Rhodes explicó que Obama podría mantener una reunión con Rousseff en los márgenes de la reunión del G20 que este jueves arrancó en San Petersburgo, Rusia. “Entendemos lo importante que es esto para los brasileños”. Según el asesor, la Administración Obama tiene la intención de trabajar con las autoridades brasileñas “para que sepan con mayor claridad lo que hacemos y lo que no, y para conocer nosotros sus preocupaciones”. De momento, Rousseff ha cancelado el viaje preparatorio de su equipo para la visita que tiene programada a Washington este otoño.
La Casa Blanca ha definido el posible encuentro con el equipo de Rousseff como “una reunión importante” y asegura que continuarán resolviendo este asunto por los canales diplomáticos y de inteligencia tradicionales. El pasado 1 de septiembre, un programa del canal de televisión Globo 1 reveló que la NSA habría espiado los contenidos de llamadas de teléfono, correos electrónicos y mensajes de teléfonos móviles de la presidenta brasileña y sus asesores más cercanos, así como varios ministros.
Entendemos lo importante que es esto para los brasileños”
Inmediatamente después, el ministro de Asuntos Exteriores, Luiz Alberto Figueiredo, convocó al embajador de Estados Unidos para pedirle explicaciones. Brasil sostiene además que si se demuestra que verdaderamente se trata de espionaje, el Gobierno llevará el caso a Naciones Unidas. Se trata de la última revelación del periodista Glenn Greenwald gracias a los documentos proporcionados por el exempleado de los servicios de inteligencia de EE UU, Edward Snowden. Mientras que éste ha recibido asilo en Moscú, Greenwald y su pareja, el brasileño David Miranda, acaban de ser concedidos protección especial por las autoridades brasileñas.
Obama también respondió este miércoles a la polémica despertada por las diversas informaciones publicadas desde el pasado mes de junio por el diario británico The Guardian, con respecto al espionaje de la NSA en los sistemas de comunicación de EE UU y en Internet. El presidente aprovechó su comparecencia ante los medios en Estocolmo, donde se encontraba de visita oficial un día antes del comienzo de las reuniones del G20, para defender que el servicio secreto estadounidense, como en el caso de otros países “intenta mejorar nuestro conocimiento de lo que sucede en todo el mundo".
El mandatario estadounidense reconoció sin embargo que las labores de inteligencia "no siempre funcionan como deberían" y que el avance de la tecnología habría convertido las normativas actuales en “insuficientes” para examinar la cantidad de información que manejan las agencias. "Nuestros métodos y posibilidades son mayores que las de otros países, pero no vamos por el mundo escuchando llamadas telefónicas".
Obama defendió una vez más que el objetivo de los programas de espionaje es la lucha antiterrorista. Ante las quejas de gobiernos como el de Brasil, el presidente aseguró que EE UU “debe responder a algunas de las preocupaciones legítimas” que han despertado las revelaciones sobre la NSA. “Estamos trabajando en ello”.

Brasil cancela preparativos para la visita de presidenta Rousseff a EE.UU.



Brasil ha cancelado los preparativos para la visita de la presidenta Dilma Rousseff a Estados Unidos, según la agencia AFP.
Indignada por los informes sobre el espionaje perpetrado por el Gobierno estadounidense contra sus comunicaciones privadas, la mandataria podría cancelar su planeada visita a la Casa Blanca y debilitar los lazos comerciales si no recibe disculpas oficiales, según dijo un alto cargo del Gobierno de Brasil.

A principios de este mes Brasil convocó al embajador de EE.UU., Thomas Shannon, para que diera explicaciones sobre las denuncias del espionaje de las comunicaciones de la presidenta Dilma Rousseff y su homólogo mexicano Enrique Peña Nieto. 

Las denuncias fueron hechas por el periodista estadounidense Glenn Greenwald  quien fue el primero en publicar los documentos filtrados por el extécnico de la CIA Edward Snowden.

Greenwald, quien actualmente reside en Río de Janeiro, puntualizó que los archivos que le había proporcionado Snowden, fechados en junio del 2012, revelan que la NSA espió comunicaciones de la presidenta brasileña Dilma Rousseff y de Enrique Peña Nieto cuando este era candidato.  
 


Texto completo en: http://actualidad.rt.com/actualidad/view/104833-brasil-rousseff-cancela-visita-eeuu

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Ban Ki Moon advierte de que atacar Siria causará un mayor baño de sangre


El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki Moon, en la sede de la organización en Nueva York. / SPENCER PLATT (AFP)
 
Hay  mayor confusión en la zona y pone en duda la legalidad de la operación militar que planea Washington.

Por YOLANDA MONGE WASHINGTON

El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-Moon, ha advertido hoy de que cualquier acción de castigo tomada contra Siria basada en el uso de armas químicas contra la población podría generar más confusión y un mayor baño de sangre en la guerra civil que sufre ese país desde hace más de dos años y medio y que se ha cobrado más de 100.000 víctimas.
No ha sido esa la única advertencia que ha realizado el jefe de la ONU. Ban ha puesto en cuestión la legalidad de los planes de Washington para atacar Siria y ha declarado que el uso de la fuerza contra un país solo es legal cuando se realiza en defensa propia bajo el artículo 51 de la Carta de Naciones Unidas o ha sido autorizado por el Consejo de Seguridad de la organización internacional. “Lo anterior son principios firmes de Naciones Unidas”
El pasado sábado, el presidente de EEUU, Barack Obama, declaró sentirse “cómodo” lanzando un ataque contra el régimen sirio sin la aprobación del Consejo de Seguridad, órgano que está en punto muerto desde el inicio de la crisis.
Según el Secretario General, el siguiente paso a dar si el grupo de inspectores de la ONU que abandonó Damasco el pasado sábado por la mañana puede confirmar que se usaron armas químicas en el ataque que acabó con la vida de más de 1.000 personas en un barrio a las afueras de la capital siria sería que el Consejo de Seguridad supere sus diferencias y lograse en acuerdo, algo que no ha sucedido en más de 24 meses. Tanto Rusia como China han usado repetidamente su derecho de veto en el Consejo para evitar que se tomaran represalias contra el régimen del presidente Bachar Al Asad.
Si se confirmara cualquier uso de armas químicas por cualquiera bajo cualquier circunstancia sería una violación grave de la ley internacional y un crimen de guerra intolerable”
Ban Ki Moon
“Si se confirmara cualquier uso de armas químicas por cualquiera bajo cualquier circunstancia sería una violación grave de la ley internacional y un crimen de guerra intolerable”, ha proseguido Ban en declaraciones a los periodistas en la sede de la ONU en Nueva York.
“Hace casi cien años, tras el horror de la Primera Guerra Mundial, la comunidad internacional actuó para prohibir el uso de estas armas de destrucción masiva”, ha recordado el secretario general. “Nuestro sentido común y humanidad nos empuja a que nos aseguremos de que las armas químicas no se conviertan en la herramienta del terror del siglo XXI”. “No debería de existir la impunidad”.
“Es imperativo poner fin a esta guerra”, ha afirmado el secretario general, quien avanzó que conversará con los líderes que asistirán a la cumbre del G20 de esta semana en San Petersburgo (Rusia), sobre la búsqueda de soluciones para esta "tragedia" que ha causado más de dos millones de refugiados y más de cuatro millones de desplazados internos.
Ban ha elogiado el trabajo de la misión de expertos que estudió la periferia de Damasco donde tuvo lugar el supuesto ataque químico, y ha explicado que todas las muestras biomédicas y ambientales tomadas en Siria habrán llegado "mañana" [miércoles] a los laboratorios para su análisis. “Pido que se de a la misión todas las oportunidades para cumplir su tarea”, ha solicitado el secretario general, en un nuevo llamamiento para que dejen a los expertos continuar con los análisis científicos para no poner en riesgo toda la investigación.

lunes, 2 de septiembre de 2013

Brasil exige a Estados Unidos explicaciones por "inadmisible" espionaje a Rousseff


Brasil, AFP. El gobierno brasileño tachó hoy lunes de "inadmisible e inaceptable" el espionaje de Estados Unidos a la presidenta Dilma Rousseff y pidió explicaciones rápidas y por escrito, informaron los ministros de Justicia y Exteriores en rueda de prensa conjunta.  
La interceptación de comunicaciones de Rousseff por Estados Unidos, denunciada por la TV Globo el domingo, "representa una violación inadmisible e inaceptable de la soberanía brasileña" si es comprobada, afirmó el canciller, Luiz Alberto Figueiredo.
Figueiredo llamó el lunes al embajador estadounidense, Thomas Shannon, para informarle que "el gobierno brasileño quiere prontas explicaciones formales por escrito (...) lo más pronto posible, esta semana" de la administración estadounidense, dijo Figueiredo.  
Preguntado sobre si la presidenta Rousseff podría cancelar su visita de Estado a Washington en octubre, invitada por Barack Obama, el canciller dijo que no hablaría sobre ese viaje en este momento.  
Sobre eventuales medidas a ser adoptadas por Brasil, el ministro de Justicia, José Eduardo Cardozo, afirmó que "vamos a esperar la respuesta -de Estados Unidos- y a partir de ahí evaluar medidas a ser tomadas".  
Las denuncias divulgadas por la TV Globo hacen referencia a un documento de 2012 atribuido a la Agencia Nacional de Inteligencia (NSA por sus siglas en inglés) que indicaría que habrían sido interceptadas comunicaciones de la presidenta Rousseff y de asesores suyos, así como también del mexicano Enrique Peña Nieto, entonces candidato presidencial.  
El reportaje de televisión contó con la colaboración del periodista de The Guardián Glenn Greenwald, quien reveló las denuncias de espionaje estadounidense en base a documentos filtrados por el prófugo ex consultor de inteligencia Edward Snowden, acusado de espionaje por Washington, asilado en Rusia. 

Declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores de la República de Cuba

minrexEl Ministerio de Relaciones Exteriores de la República de Cuba ha conocido con profunda preocupación, la declaración formulada el día 31 de agosto por el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, en la cual anunció su decisión de lanzar acciones militares contra la República Árabe Siria.

comentario
Sin dejar margen alguno a los intentos en curso para alcanzar una solución política al conflicto, ni presentar ninguna evidencia y con total desprecio a las opiniones de numerosos países, incluidos algunos de sus principales aliados, y a las Naciones Unidas, el Presidente de los Estados Unidos ha anunciado su determinación de realizar actos violatorios del Derecho Internacional y de la Carta de las Naciones Unidas que provocarán más muerte y destrucción y llevarán, ineludiblemente, a la intensificación del conflicto por el que atraviesa esa nación árabe.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de la República de Cuba hace un llamado a los miembros del Consejo de Seguridad a que cumplan su mandato de impedir todo quebrantamiento de la paz y detengan una intervención militar que amenaza la seguridad internacional en esa volátil región del mundo.
Cuba considera que a la Asamblea General, único órgano de las Naciones Unidas donde están representados todos los países, también le compete la responsabilidad de detener la agresión, máxime cuando es previsible que el Consejo de Seguridad, ante la preeminencia de los Estados Unidos en dicho órgano, no pueda tomar una decisión. La Asamblea, en ejercicio de sus facultades, debe reunirse con carácter urgente y tomar las medidas imprescindibles.
El Secretario General de las Naciones Unidas debe involucrarse directamente en impedir los actos que el Presidente de los Estados Unidos dio como hechos casi inevitables. Le correspondería la realización de gestiones diplomáticas urgentes y vigorosas ante el gobierno norteamericano para tratar de salvar la inmensa responsabilidad de su cargo con la paz y la estabilidad mundial.
El Grupo de los 20 se reunirá en San Petersburgo, Rusia, los días 5 y 6 de septiembre. Esa instancia, en la que participarán muchos de los principales líderes mundiales, no podría evadir la obligación de discutir con el Presidente de los Estados Unidos la situación creada y de adoptar acciones concretas al respecto.
Si no se le ocultara la verdad y no fuera constantemente inundado con información tendenciosa, manipulada e incompleta, el pueblo norteamericano, que en sucesivas guerras desde Vietnam hasta la fecha ha sufrido la muerte de decenas de miles de sus jóvenes, no permanecería indiferente ante una nueva conflagración que producirá mayores pérdidas de vidas y, llegado el momento reclamará su responsabilidad a los políticos corruptos y a los medios de prensa mendaces.
Surge la pregunta de qué hará el Congreso de los Estados Unidos cuando reanude sus sesiones el próximo 9 de septiembre y tenga que decidir entre el inicio de una nueva guerra y la preservación de la paz internacional, entre la vida y la muerte. Si, al igual que el Parlamento británico, rechazara los intentos de agresión anunciados por el Presidente, habrá hecho una sorprendente y valiosa contribución a la paz mundial y al cuestionado sistema político de su país. Si los aprueba, tendrá que asumir las consecuencias ante los implacables registros de la historia.
Cuba hace también un llamado a los líderes de opinión de los Estados Unidos y del mundo a impedir que la ley de la selva impere sobre la cordura, se lancen ataques ilegales e ilegítimos contra otros países, y se intente suplantar la diplomacia con la guerra.
Cuba exhorta, asimismo, a los líderes pacifistas, religiosos, a los jóvenes y estudiantes, a los trabajadores, artistas e intelectuales, a los movimientos sociales, fuerzas progresistas y a todos aquellos que rechazan la guerra, a movilizarse para oponerse a la decisión del Presidente de los Estados Unidos de atacar a la nación árabe.
El Ministerio de Relaciones Exteriores hace también un llamado a preservar la soberanía, independencia e integridad territorial de Siria y el derecho a la autodeterminación de su pueblo, y a promover la solución del conflicto por vías diplomáticas sin más derramamiento de sangre.
Ministerio de Relaciones Exteriores de la República de Cuba.
La Habana, 1º de septiembre de 2013

domingo, 1 de septiembre de 2013

Obama decide atacar Siria pero lo someterá a votación del Congreso


"No fui elegido para esquivar decisiones difíciles", proclama el presidente de EE UU en su declaración en la Casa Blanca. El ataque será "limitado en duración y objetivos", afirma

Por Antonio Caño Washington

Barack Obama ha anunciado este sábado que ha decidido tomar represalias militares contra el régimen de Siria, pero, tratando de hacer más robusta su posición política y de ganar legitimidad para su actuación militar, someterá su decisión a la votación del Congreso –de vacaciones hasta el día 9-, lo que, como mínimo, retrasará varios días el posible ataque, si es que no lo impide por completo, teniendo en cuenta que la oposición republicana tiene el control de una de las cámaras, la Cámara de Representantes.
Obama declaró, en una comparecencia en el Rose Garden de la Casa Blanca al borde de las dos de la tarde (hora local), que, como comandante en jefe, está capacitado para ordenar el ataque en cualquier momento. Pero añadió que, “como presidente de la democracia constitucional más vieja de la tierra, es preciso liderar, no solo con la fuerza, sino también con el ejemplo”, por lo que, aunque no está obligado legalmente a ello, va a implicar a los representantes de los ciudadanos en esta grave decisión.
Se trata de una maniobra enormemente arriesgada, puesto que Obama está lejos de tener asegurado un voto favorable, pero, al mismo tiempo, increíblemente hábil, ya que, sin renunciar a una respuesta firme contra el régimen de Bachar el Asad, le otorga a su decisión una legitimidad, al menos desde el punto de vista nacional, que lo pone a salvo de futuros y previsibles riesgos una vez que la operación militar haya comenzado.
Obama establece, además, un precedente muy relevante: todos los últimos presidentes norteamericanos, de todos los signos políticos, desde Ronald Reagan hasta Bill Clinton, han procedido sin votación en el Congreso a acciones militares de muchas más envergadura que la que se espera en Siria, que Obama repitió que será “limitada” y no incluirá el despliegue de tropas sobre el terreno. “Sé que puedo hacerlo sin la autorización del Congreso, pero seremos más efectivos si buscamos su aprobación", declaró el presidente.
Este paso abre, no obstante, un largo proceso de debate lleno de incertidumbres. Obama dijo que ha comunicado su decisión al presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner, a la líder demócrata en esa cámara, Nancy Pelosi, al líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, y al líder republicano en el Senado, Mitch McConnell, quienes le comentaron que respaldaban esa medida. Falta ahora que esos líderes convoquen a sesiones de urgencia a sus respectivas cámaras, que actualmente se encuentra en receso.
Si no se produce una convocatoria urgente, el debate en el Congreso no podría celebrarse hasta el próximo 9 de septiembre. Aún convocándose una sesión de emergencia, el debate podría ser largo y accidentado, sobre todo en la Cámara de Representantes, donde los líderes republicanos no tienen pleno control sobre un extenso grupo de congresistas vinculados al Tea Party cuyo radicalismo, aventurerismo y odio visceral a Obama es de sobra conocido.
Si la Casa Blanca no ha acudido antes al voto del Congreso es, precisamente, porque teme meterse en una dificilísima negociación sobre lo que los miembro del Tea Party pueden exigir a cambio de su voto a favor de la intervención en Siria. Conociendo los antecedentes ocurridos, la verdad es que puede esperarse cualquier cosa. Basta citar como ejemplo que EE UU se verá de nuevo a mediados de octubre ante la amenaza de la suspensión de pagos porque la Cámara de Representantes se niega a apoyar el presupuesto sin una serie de condiciones, por ejemplo, sobre la reforma sanitaria.
Es decir, que Obama ha abierto la caja de Pandora y tiene que prepararse para un camino lleno de obstáculos en el Congreso. Su ventaja es que el público norteamericano no suele ver con buenos ojos una actitud obstruccionista de parte de la clase política cuando el presidente y comandante en jefe está en medio de una crisis militar. Pero tiene en contra que la opinión pública no está aún convencida de la necesidad de actuar en Siria. Sólo un 20% de la población comparte actualmente los argumentos del Gobierno.
En su intervención, Obama trató de agrandar ese porcentaje con nuevos argumentos sobre la gravedad de lo ocurrido en Siria, que describió como “el peor ataque químico del siglo XXI”, y la necesidad de darle respuesta. “¿Qué mensajes estaremos mandando si un dictador puede gasear cientos de niños hasta la muerte a la vista de todo el mundo sin pagar un precio?”, preguntó.
El momento del ataque queda ahora pendiente de esos dos factores: la decision del Congreso y el estado de la opinion pública. ¿Cuando? Obama trató de quitarse presión de encima sobre la fecha de la intervención. “Puede ser en un día, en una semana, en un mes”, dijo. Las fuerzas militares están listas y la decisión de la Casa Blanca plenamente tomada.
El resto de los elementos que se han manejado en los últimos días ya apenas cuenta. El informe de los inspectores de Naciones Unidas, que también puede tardar varios días, no es considerado en Washington un asunto relevante. El apoyo de otros países, tampoco mucho.
Obama aseguró que ha recibido en privado el respaldo de varios Gobierno del mundo, a los que animó a que lo hagan público. Pero su actuación no va a depender de eso. “Somos los Estados Unidos de América, No miramos a otra parte respecto a lo que ha sucedido en Damasco", manifestó.